Catálogos de juguetes

Una vez que ha pasado Halloween arranca oficialmente la temporada de navidades. O al menos así lo deben de pensar ya los grandes centros comerciales.

Como es normal, las empresas de venta de juguetes ya están intentando captar la atención de los niños. En una sóla semana me han llegado al buzón de casa dos catálogos diferentes de juguetes. Y no me quejo.

Tengo un niño de 6 años y uno de sus pasatiempos favoritos es sentarse en el sillón a "leer" con tranquilidad los diferentes catálogos de juguetes que llegan a sus manos. No es una cosa que se tome a broma, se los estudia bien y a fondo página por página. Va revisando cada juguete, y si no entiendo cómo se juega a alguno en particular enseguida nos llama para que le expliquemos en qué consiste ese juego. Ahora mismo tenemos en casa dos catálogos: el de Juguettos y el de Toysrus. Imagino que en breve llegarán los de El Corte Inglés, Carrefour y alguna otra juguetería.

Luego, nos pide un boligrafo y hace un circulo alrededor de sus juguetes favoritos. Según él, está haciendo una lista para que después "se la llevemos al señor de la tienda y así los busca nos los mete en bolsas y nos los compramos todos". Al final el propio catálogo es un pasatiempo en sí mismo.

Nosotros aprovechamos esa ocasión para intentar enseñarle a no pedir lo primero que se le pase por la cabeza. El niño sabe que al final sólo va a poder elegir dos juguetes. Así le enseñamos el valor del dinero, que sólo hay para comprar una cantidad limitada y lo importante es que es elegir bien, en lugar de pedir lo primero que le llame la atención.

El tema de los juguetes y las navidades es la ocasión perfecta para enseñar cosas como la paciencia, el decidir y el concepto de dinero. Sé que las fiestas son para divertirse, pero siento algo divertido también hay que educar. En nuestro caso el niño se lo pasa muy bien revisando todas las opciones y pensando bien qué va a querer. Además sabe que si luego no le gusta, lo ha elegido él y ya no hay marcha atrás: ese será su juguete.

El niño está contento viendo todos esos juguetes, y en lugar de quejarse por todos los que no puede tener, entiende que sí puede tener alguno y que depende de él elegir algo que le vaya a gustar. Le hace tanta ilusión que hasta se lleva el catálogo de juguetes al colegio, y allí en el recreo se lo enseña a sus amigos y entre todos se ponen a hablar de cuáles les gustan más. Hasta se han ido poniendo de acuerdo en plan "tu pides este, y yo pido este otro que nos gustan a los dos y así luego jugamos juntos". Ya no sólo decide él, hasta se coordina con sus amigos para entre todos comprar los que les gusten y así luego poder jugar juntos.

Por el momento van ganando los de Sendokai, que son de una serie de televisión de futbol y que le encanta. Ah, y también tiene en mente pedir algo de su amigo favorito Sonic y tal vez de Pac-man. Veremos a ver por qué se decide al final, ¡todavía hay tiempo!